En un entorno donde los ciberataques son cada vez más sofisticados y persistentes, las organizaciones necesitan herramientas que les permitan evaluar su preparación de forma continua y realista. Es en este contexto donde la tecnología Breach & Attack Simulation (BAS) está ganando protagonismo como un elemento clave dentro de las estrategias modernas de ciberseguridad.
Esta tecnología permite simular ciberataques reales en entornos controlados, con el objetivo de identificar vulnerabilidades, medir la efectividad de los controles de seguridad y mejorar la capacidad de respuesta ante amenazas. A diferencia de los enfoques tradicionales, BAS introduce una lógica de validación continua, automatizada y sin impacto en la operativa del negocio.
Cada vez más empresas incorporan BAS a su estrategia de ciberseguridad como una forma de pasar de un enfoque reactivo a uno basado en la anticipación, el testeo continuo y la mejora iterativa.
Evaluar la seguridad de forma continua
Entre los proveedores que ofrecen servicios BAS gestionados, destaca el caso de Serval Networks, que ha incorporado esta tecnología a su oferta mediante la plataforma Keysight Threat Simulator. Este enfoque permite a las organizaciones obtener visibilidad sobre su postura de seguridad de forma automatizada y periódica.
Las funcionalidades clave de BAS incluyen:
- Evaluación continua del riesgo, midiendo la efectividad real de las defensas en tiempo real.
- Optimización de controles de seguridad, corrigiendo configuraciones erróneas o brechas detectadas.
- Validación frente a tácticas reales, mediante simulaciones alineadas con el marco MITRE ATT&CK.
- Automatización de pruebas de seguridad, sin afectar a la disponibilidad ni al rendimiento de los sistemas.
- Reducción del riesgo de brechas, mediante la mitigación temprana de vulnerabilidades.
El servicio BAS de Serval Networks permite ejecutar escenarios de ataque realistas —ya sea en entornos on-premises o en la nube— y generar informes detallados con hallazgos priorizados y acciones correctivas. Esta información es clave para que los equipos de seguridad puedan tomar decisiones basadas en datos y adaptar sus defensas a un entorno cambiante.
“La simulación de ataques controlados permite validar las defensas existentes, acelerar la detección de amenazas y mejorar la capacidad de respuesta ante incidentes”, señala Alberto Atienza Sánchez, Team Leader en Serval Networks. “Se trata de una herramienta esencial para construir una estrategia de seguridad basada en la mejora continua”.
Además de fortalecer la protección ante amenazas avanzadas, la simulación de ataques contribuye a cumplir con requisitos normativos como NIS2, ISO/IEC 27001 o NIST, que demandan la verificación periódica de la eficacia de las medidas de seguridad implementadas.
Con herramientas como BAS, las organizaciones no solo identifican sus debilidades, sino que también demuestran de forma objetiva su nivel de madurez en ciberseguridad ante auditorías o revisiones regulatorias.