En su último artículo, Lori MacVittie, Distinguished Engineer y Evangelista Principal de F5, aborda una preocupación creciente en el mundo tecnológico: la disonancia de datos. Este concepto describe la desconexión entre el vasto potencial de la inteligencia artificial (IA) moderna y los sistemas heredados que siguen predominando en muchas organizaciones.
A medida que los datos se convierten en el motor de la innovación, muchas empresas se enfrentan a la realidad de que sus sistemas obsoletos no pueden manejar las amenazas de datos actuales, que son cada vez más dinámicas y de gran volumen. “Esta desalineación significa que el valor de tus datos se ve socavado por prácticas de seguridad y operativas desactualizadas que no están sincronizadas con el entorno ágil necesario para que la IA realmente prospere” explica MacVittie.
Riesgos de la IA: ataques mejorados por tecnología
MacVittie no sólo reflexiona sobre los problemas internos de las organizaciones, sino que también destaca el aumento de los ataques impulsados por IA. Según explica la directiva en su publicación, estudios recientes indican que el 25 % de las organizaciones han experimentado incidentes de seguridad mejorados por IA en el último año. A pesar de que el 90 % de las empresas consideran la seguridad de las API como una prioridad, las herramientas tradicionales están demostrando ser ineficaces frente a las nuevas amenazas.
Además, un informe de Wallarm reportó un aumento del 1205 % en las vulnerabilidades de las API relacionadas con IA en sólo un año, lo que representa un desafío enorme para las estrategias de seguridad tradicionales. “Este no es un pequeño aumento; es un tsunami completo que las estrategias de seguridad tradicionales no están equipadas para manejar”, comenta MacVittie sobre este alarmante aumento
“la desconexión entre las promesas de la IA y su implementación práctica es un obstáculo real”
La solución: automatización e integración de IA
Como respuesta a estos desafíos, empresas como Google proponen que la automatización sea parte fundamental de la solución. Sin embargo, MacVittie señala que, aunque la automatización sin duda jugará un papel crucial, las organizaciones no están realmente preparadas para implementar este nivel de automatización.
Indica la directiva de F5 que el 59 % de las empresas están explorando opciones para integrar IA en sus sistemas de seguridad existentes, pero un 6 9% considera que este proceso es extremadamente desafiante. La integración de nuevas tecnologías con sistemas antiguos representa una barrera significativa para muchas organizaciones.
Futuro: optimización de procesos y prácticas
Para MacVittie, la clave para el éxito en este nuevo entorno tecnológico dominado por la IA no radica únicamente en adoptar la tecnología, sino en optimizar los procesos y prácticas operativas. “Las organizaciones que van a ganar – y prosperar – en un futuro dominado por la IA no son sólo aquellas que la aprovechen, sino aquellas que la adopten y reconozcan la oportunidad de optimizar sus procesos operativos y prácticas”, subraya MacVittie.
El artículo de MacVittie finaliza con una advertencia clara: la desconexión entre las promesas de la IA y su implementación práctica es un obstáculo real, al tiempo que asegura que “es hora de abandonar el enfoque desactualizado y asegurarnos de que nuestras operaciones puedan seguir el ritmo del panorama de amenazas y competitividad en constante evolución”.