La apertura de datos se ha consolidado como un motor clave para la innovación, la transparencia y el desarrollo económico. Sin embargo, esta tendencia también ha abierto un nuevo frente en la batalla por la ciberseguridad, donde la protección de la información pública se ha convertido en un desafío crítico. En este contexto, la celebración del Día Internacional de los Datos Abiertos cada 5 de marzo sirve como recordatorio de la necesidad de equilibrar el acceso a la información con medidas de seguridad robustas.
ESET destaca el papel fundamental de la Directiva NIS2 como pilar para proteger la información pública en este entorno digital en constante evolución. Esta normativa, que representa una evolución del marco regulador europeo en materia de ciberseguridad, establece requisitos más estrictos para la protección de infraestructuras críticas y servicios esenciales, buscando fortalecer la resiliencia de las entidades públicas y privadas frente a ciberamenazas cada vez más sofisticadas.
Asegurando que la transparencia y la accesibilidad de la información son fundamentales en la era digital, y que no pueden ir desligadas de medidas de protección sólidas, asegura Josep Albors, director de investigación y concienciación de ESET España que NIS2 “busca precisamente equilibrar la apertura de datos con la implementación de estrategias de seguridad eficaces, minimizando los riesgos de exposición, manipulación o filtraciones”.
Sin embargo, el camino hacia una gestión segura de datos abiertos está plagado de desafíos. La exposición de información sensible, la manipulación y desinformación, y la falta de infraestructuras de seguridad adecuadas son solo algunos de los riesgos que acechan en este entorno. El reciente caso de DeepSeek, una startup china de inteligencia artificial de código abierto, sirve como ejemplo de las vulnerabilidades inherentes a este tipo de plataformas. Las preocupaciones en torno a la privacidad y seguridad de sus datos, que llevaron a denuncias por parte de organizaciones de consumidores, ponen de manifiesto la necesidad de un marco regulador sólido que garantice la protección de la información.
“Los recientes incidentes en torno a la seguridad de los datos abiertos han puesto de manifiesto la importancia de equilibrar la transparencia con medidas de ciberseguridad sólidas”, asegura Albors, recordando que NIS2 establece un marco clave “al imponer requisitos más estrictos para la protección de la información y la gestión segura de los datos abiertos. Su implementación es esencial para minimizar riesgos como los evidenciados en el caso de DeepSeek, fortaleciendo la resiliencia de infraestructuras críticas y garantizando la protección tanto de las organizaciones como de los usuarios finales”.