Mastercard ha cerrado 2025 con un mensaje cada vez más claro hacia el mercado: la ciberseguridad se consolida como uno de los pilares estratégicos de su crecimiento, integrada en su negocio de servicios de valor añadido y estrechamente vinculada a datos, identidad e inteligencia artificial.
Durante la presentación de resultados del cuarto trimestre y del conjunto del ejercicio, la compañía subrayó el fuerte avance de su división de Value-Added Services & Solutions (VASS), cuyos ingresos crecieron un 21 % en el conjunto del año y un 22 % interanual en el último trimestre, impulsados, entre otros factores, por la demanda de soluciones de seguridad, autenticación digital y analítica avanzada.
Threat intelligence y datos: una propuesta diferencial
Más allá de la evolución financiera, el mensaje estratégico fue especialmente explícito en lo relativo a una ciberseguridad basada en inteligencia de amenazas y datos a escala. Mastercard defendió su posición diferencial frente a proveedores puramente especializados, apoyándose en la combinación de datos propios de la red de pagos, capacidades de IA y soluciones de seguridad integradas en su plataforma de servicios. “Hay muchas compañías especializadas en ciberseguridad o en fidelización, pero no hay otra como nosotros, que combine datos de pagos, analítica e inteligencia de seguridad para ofrecer servicios realmente únicos”, afirmó el CEO, Michael Miebach, durante la presentación de resultados ante inversores.
Esta estrategia se ha visto reforzada en los últimos años con adquisiciones clave en el mercado de la ciberseguridad, orientadas a ampliar el alcance del negocio más allá del fraude transaccional. Entre ellas destaca la compra de Recorded Future, que ha permitido a Mastercard entrar de lleno en el ámbito de la threat intelligence, así como la incorporación de RiskRecon, centrada en la evaluación del riesgo de terceros y de la superficie digital de las organizaciones.
En este contexto, la compañía subrayó la ampliación de su mercado direccionable en seguridad mediante capacidades de inteligencia de amenazas, un ámbito que considera clave ante el aumento del fraude, los riesgos digitales y la presión regulatoria.
“Estamos expandiendo nuestro alcance hacia espacios nuevos y de rápido crecimiento, como Threat Intelligence, que responden a necesidades críticas del entorno digital”, explicó Sachin Mehra, CFO de Mastercard, citando este tipo de capacidades como parte de la evolución del portfolio de servicios.
Identidad, confianza digital y resiliencia
La seguridad aparece además como un elemento transversal en la visión de futuro de la compañía, especialmente en ámbitos como identidad digital, autenticación, tokenización y confianza en entornos impulsados por IA. Mastercard recordó que cerca del 40 % de sus transacciones ya están tokenizadas, un dato que asocia directamente a mayores tasas de aprobación y reducción del fraude, sentando las bases para nuevos servicios de seguridad.
“La seguridad, la protección del consumidor y la confianza digital son fundamentales para que el ecosistema siga creciendo”, recalcó Miebach, dejando claro que la ciberseguridad ya no es un elemento defensivo, sino un activo estratégico de negocio, capaz de generar ingresos recurrentes, abrir nuevas oportunidades comerciales y consolidar relaciones con bancos, empresas, gobiernos y actores digitales.
Un planteamiento que, según la compañía, seguirá ganando peso en 2026, en un contexto marcado por la adopción de inteligencia artificial, el crecimiento del comercio digital y el aumento de los riesgos sobre datos e identidades.















