Palo Alto Networks cerró su segundo trimestre fiscal de 2026 con cifras que superaron las expectativas del mercado y confirman el impulso de su estrategia de plataforma. La compañía registró unos ingresos de 2.590 millones de dólares, un 15% más que hace un año, y un beneficio por acción de 1,03 dólares.
De cara al conjunto del ejercicio fiscal 2026, la compañía prevé ingresos de entre 11.280 y 11.310 millones de dólares, lo que supondría un crecimiento del 22% al 23%.
Durante la presentación de resultados, el presidente y CEO, Nikesh Arora, insistió en que la compañía está entrando en “la siguiente fase de adopción de la IA”. Según explicó, las grandes empresas están dejando atrás los pilotos para integrar modelos fundacionales en procesos reales, lo que desplaza el foco “de la capacidad al control”.
“A medida que la IA se vuelve más omnipresente en la empresa, amplía la superficie de ataque: más agentes, más infraestructura, más actividad máquina a máquina y nuevas clases de riesgo que antes no existían”, señaló el directivo, defendiendo que la seguridad no puede quedar en un segundo plano, sino convertirse en la capa habilitadora que permita innovar con garantías.
Nikesh Arora fue más allá al advertir que, con agentes de IA operando de forma autónoma, “el viejo manual de seguridad no es solo lento, es obsoleto”. En su opinión la protección debe funcionar en tiempo real y en los puntos de control críticos: red, endpoint, nube, navegador e identidad. Precisamente donde la compañía ha ido consolidando su propuesta de valor.
SASE, firewalls y seguridad para IA
La estrategia de “platformization” volvió a ser uno de los ejes del trimestre. La compañía sumó alrededor de 110 nuevas adopciones de plataforma en el trimestre, alcanzando unas 1.550 en total, un 35% más que hace un año.
En el negocio de red, la división SASE superó los 1.500 millones de dólares en ARR, con un crecimiento cercano al 40% interanual. El segmento de firewalls software mantuvo un ritmo sólido —en torno al 25% en ARR—, mientras que el hardware repuntó cerca del 10%, impulsado por la adopción de la nueva generación de dispositivos.
El navegador seguro Prisma Browser, heredero de la adquisición de Talon, supera ya los 1.500 clientes y acumula más de nueve millones de licencias vendidas. Para el CEO de Palo Alto Networks, este movimiento anticipa un cambio estructural: el navegador como “borde no gestionado” donde confluyen usuarios, datos y ahora también agentes de IA.
Asegurando que “el mercado estaba esperando una plataforma integral para proteger despliegues de IA”, sostuvo Arora que la compañía acelera en seguridad específica para IA a través de Prisma AIRS, lanzado hace pocos trimestres y que ya supera los 100 clientes.
XSIAM y el SOC impulsado por IA
En el área de operaciones de seguridad, XSIAM superó los 500 millones de dólares en ARR y cuenta ya con más de 600 clientes, con una media cercana al millón de dólares por cliente.
El siguiente paso, explicaba Nikesh Arora, es AgentiX, una propuesta orientada a habilitar agentes autónomos capaces de detectar incidentes y, además, actuar directamente sobre infraestructuras propias y de terceros. “Estamos permitiendo a nuestros clientes construir una fuerza laboral de agentes de IA autónomos”, explicó Arora, subrayando que la diferencia radica en su capacidad de operar más allá del propio ecosistema de la compañía.
Identidad y observabilidad: nuevas palancas
El trimestre estuvo también marcado por la integración de Chronosphere y el cierre de la adquisición de CyberArk. Chronosphere aporta capacidades de observabilidad a gran escala y ya genera en torno a 200 millones de dólares en ARR. CyberArk, por su parte, refuerza el pilar de identidad.
“Creemos que ahora somos la única compañía capaz de verificar el ‘quién’ y asegurar el ‘qué’ de forma simultánea”, afirmó, apuntando a la ambición de convertirse en el mayor actor del mercado de seguridad de identidad a largo plazo.
















