El Museo Reina Sofía ha acogido esta semana una nueva edición de Ignite On Tour Madrid 2026, el evento de referencia de Palo Alto Networks que recorre distintas capitales del mundo para abordar algunos de los grandes retos que definen la agenda tecnológica y de ciberseguridad actual.
El encuentro, que reunió a más de 300 asistentes, La jornada arrancó con una reflexión clara sobre el momento de transformación que vive el mercado. Marc Sarrias, country manager de Palo Alto Networks en España, puso el foco en el cambio de paradigma que está introduciendo la inteligencia artificial, al señalar que estamos pasando “de una economía asistida por la IA a una economía de la IA”, en la que los modelos y agentes inteligentes “tienen la capacidad de planificar, razonar y tomar acciones por sí mismos”.
Este avance, explicó, abre nuevas oportunidades, pero también multiplica los riesgos, y advirtió que “las arquitecturas y soluciones tradicionales ya no son suficientes” para securizar la adopción de la IA, lo que obliga a repensar el enfoque de la ciberseguridad.
Desde una perspectiva más estratégica, Jordi Botifoll, vicepresidente de EMEA South de la compañía, destacó el papel que está jugando España dentro de la organización, asegurando que “España es un hub muy importante” dentro de una región que abarca 87 países. En este sentido, anunció la próxima apertura de nuevas oficinas y, sobre todo, de un centro de excelencia en Madrid que servirá para “replicar las mejores prácticas” en toda la región.
Este centro pondrá el foco en aspectos como la plataformización, la seguridad en entornos de IA o la observabilidad, combinando tecnología, procesos y políticas. Botifoll quiso poner en valor el ecosistema local, destacando “el talento que tiene nuestro país” como uno de los pilares de esta apuesta.
Por su parte, Albert Barnwell, quien lideraba CyberArk en la región antes de la compra de la compañía y ahora director de ventas de identidad, abordó el impacto de la integración de capacidades tras la incorporación de CyberArk, poniendo el foco en la identidad como nuevo eje de la seguridad. “Por cada identidad humana estamos viendo entre 40 y 50 identidades de máquina, y con la IA estamos llegando a cifras muy superiores”, explicó, concluyendo que “la IA es, en el fondo, un problema de identidades”.
Resiliencia, datos y plataformas: la estrategia en la era de la IA
La ponencia de Helmut Reisinger, CEO EMEA de Palo Alto Networks, profundizó en el impacto que están teniendo la geopolítica y la inteligencia artificial en la ciberseguridad, poniendo el foco en un concepto clave: la resiliencia.
Recordando que la adopción acelerada de la inteligencia artificial está redefiniendo tanto la defensa como el ataque, advirtió que la velocidad es el gran factor diferencial y que, en la era de la IA “la ciberseguridad debe estar automatizada e impulsada por la inteligencia artificial”.
“La ciberseguridad es un asunto de datos”, decía también el directivo, asegurando que la capacidad de protección depende directamente del volumen y la calidad de la información disponible. Finalmente, presentó la estrategia de la compañía basada en tres grandes plataformas —red, cloud/SOC e identidad—, con la integración de capacidades como las de CyberArk como elemento clave. En este nuevo escenario, subrayó que “identidad e inteligencia artificial deben ir juntas”, ya que ambas configuran el nuevo perímetro de seguridad en las organizaciones.
Plataformización modular: la respuesta a la complejidad y a la IA ofensiva
La ponencia de Thierry Karsenti, VP EMEA Technical Solutions de Palo Alto Networks, arrancó con una advertencia directa: “probablemente es el momento más desafiante” que ha vivido la ciberseguridad. Hoy el problema ya no es solo proteger infraestructuras; el verdadero punto de ruptura está en la velocidad, decía recordando que la IA no solo está ayudando a defender, también está permitiendo a los atacantes operar con más rapidez, menor coste y mayor sofisticación.
Frente a una complejidad generada por el ‘best of breed’ y la creación de arquitecturas fragmentadas que hoy son difíciles de operar, de mantener y de escalar, la respuesta de Palo Alto Networks es una plataformización modular. “No se trata de consolidar todo en un único proveedor, sino de reducir complejidad y ganar agilidad”, explicó. La clave está en plataformas abiertas, capaces de integrarse con otras tecnologías del mercado y de ofrecer visibilidad unificada sobre red, cloud, identidades y operaciones, en donde el elemento común es el dato.
El cambio de paradigma también afecta al modelo de defensa. “Ya no es humanos contra máquinas, es IA contra IA”, resumió. En este nuevo escenario, la automatización y la analítica avanzada dejan de ser un complemento para convertirse en el núcleo de la estrategia.
Entre los anuncios más relevantes, Karsenti destacó el avance en seguridad post-cuántica, un ámbito que, lejos de ser futurista, empieza a tener impacto real. Otro foco importante fue el navegador, convertido en el nuevo punto crítico de acceso, lo que está llevando a reforzar el concepto de secure enterprise browser como pieza clave para controlar accesos, proteger datos y gestionar el uso de la IA, incluido el shadow AI.
Karsenti abordó la transformación del SOC, uno de los puntos más tensionados hoy en día. El modelo actual, basado en analistas gestionando grandes volúmenes de alertas, ya no escala. La alternativa pasa por plataformas como XSIAM, apoyadas en IA, capaces de automatizar la detección y la respuesta.
















