Aikido Security ha anunciado el cierre de una ronda de financiación Serie B de 60 millones de dólares, que valora a la compañía en 1.000 millones y la sitúa oficialmente en el club de los unicornios. La operación ha estado liderada por DST Global, con la participación de PSG Equity, Singular, Notion Capital y otros inversores, y refuerza la trayectoria de la startup europea.
La compañía, especializada en seguridad de aplicaciones, nació con una premisa clara: replantear una disciplina que muchos desarrolladores perciben como un freno más que como una ayuda. “Empezamos Aikido porque éramos desarrolladores y estábamos cansados de que la seguridad fuera algo que nos pasaba a nosotros, en lugar de algo que nos ayudara”, explican desde la compañía en la nota oficial.
Exceso de ruido
Esa visión conecta directamente con los mensajes trasladados por Joost de Jong, Regional Vice President para Iberia y Latinoamérica de Aikido, durante una entrevista con Ciberseguridad TIC, donde defendían que la seguridad y la calidad del código no pueden abordarse como ámbitos separados. En lugar de multiplicar herramientas y alertas, la empresa apuesta por una plataforma unificada que permita a los equipos responder a una pregunta sencilla pero crítica: ¿estamos realmente en riesgo?
Según la compañía, el problema de fondo no es la falta de detección, sino el exceso de ruido y la falta de contexto. “Hemos aceptado como normal un modelo basado en alertas, dashboards y acrónimos que se aleja de cómo se construye y opera el software hoy”, señalan en la nota, en referencia a la proliferación de herramientas desconectadas y métricas difíciles de traducir en decisiones reales.
Desde Aikido aseguran que su plataforma es utilizada ya por más de 100.000 equipos de desarrollo en todo el mundo y que, en el último año, ha multiplicado por cinco sus ingresos y triplicado su base de clientes, con organizaciones como Premier League, SoundCloud, Niantic o Revolut entre sus usuarios .
Ciclo de vida del software
El contexto del mercado juega a su favor. La aceleración del desarrollo de software, impulsada por la inteligencia artificial y el uso creciente de código generado automáticamente, está tensionando los modelos tradicionales de seguridad. Aikido defiende una seguridad integrada de forma continua en el ciclo de vida del software .
En esa línea se sitúa el lanzamiento reciente de Aikido Attack, una solución de pentesting basada en inteligencia artificial que despliega agentes especializados para identificar vulnerabilidades, validar exploits y comprobar que las correcciones aplicadas funcionan. Para la compañía, se trata de un primer paso hacia el concepto de self-securing software: “software capaz de protegerse a sí mismo, sin depender de pruebas manuales largas ni procesos reactivos”.
La nueva financiación permitirá a Aikido acelerar esta hoja de ruta y reforzar su expansión internacional. Alcanzar el estatus de unicornio supone, además, un hito simbólico para el ecosistema europeo de ciberseguridad al demostrar que desde Europa “se puede construir una compañía de seguridad de software de primer nivel y competir globalmente”.
















