Veeam quiere llevar el concepto de resiliencia más allá de la protección y recuperación de datos para adaptarlo a los nuevos desafíos que plantea la inteligencia artificial. Durante una rueda de prensa previa a la celebración de VeeamON Tour Madrid, la compañía explicó cómo está evolucionando su estrategia hacia lo que denomina Data AI Trust, una propuesta que busca ayudar a las organizaciones a gobernar, proteger y recuperar los datos utilizados por modelos y agentes de IA.
“El 93% de las empresas están andando sobre un suelo de cristal”
La iniciativa llega tras la adquisición de Securiti AI, una operación con la que Veeam pretende ampliar sus capacidades en ámbitos como la gobernanza del dato, el cumplimiento normativo y la privacidad. El objetivo es responder a una preocupación creciente entre las empresas: cómo garantizar que los proyectos de IA se alimentan de información fiable y controlada.
“Todo gira alrededor del dato”, aseguró Santiago Campuzano, responsable de Veeam para Iberia. Una idea que vertebró toda su intervención.
De la resiliencia del dato a la confianza en la IA
“Antes éramos una compañía de data resilience. Ahora damos el siguiente paso hacia el mundo de la IA”, explicó Campuzano, recordando que Veeam nació ligada al auge de la virtualización y posteriormente fue ampliando su propuesta hacia la protección de entornos cloud, Microsoft 365, Kubernetes y estrategias de ciberresiliencia. Ahora quiere aplicar esa experiencia a los proyectos de inteligencia artificial.
A juicio del directivo, la conversación ya no debe centrarse únicamente en los modelos o en la capacidad de computación. La cuestión es determinar si la IA que están desplegando las organizaciones es realmente confiable: “¿Estamos preparados para la IA? ¿Es esa IA confiable? ¿Es algo que podamos meter dentro de los procesos de gobierno de la compañía?”, son alguna de la preguntas que deben plantearse las empresas.
Reconociendo que que la mayoría de las grandes organizaciones ya está desarrollando iniciativas relacionadas con la inteligencia artificial generativa, considera Santiago Campuzano que muchas de ellas siguen sin resolver aspectos fundamentales relacionados con la calidad, el gobierno y la trazabilidad de la información.
Según datos compartidos por la compañía, únicamente un 7% de las organizaciones puede considerarse preparada para desarrollar una IA verdaderamente confiable desde el punto de vista del dato. Durante la ronda de preguntas fue incluso más gráfico al describir la situación actual del mercado: “El 93% de las empresas están andando sobre un suelo de cristal”.
Para el directivo, uno de los problemas es que la IA multiplica el impacto de cualquier error. “Antes el dato lo utilizaba una persona”, recordó. Ahora, en cambio, los agentes pueden ejecutar tareas a gran escala y de forma autónoma. “Los éxitos pueden ser exponenciales, pero si hay algo mal en la gestión del dato, el impacto también es exponencial”, advirtió.
“Los proyectos de IA no fracasan por la tecnología, sino por los datos”
Una nueva forma de entender la resiliencia
Víctor Pérez, Business Manager de Iberia, defendió durante su intervención en la rueda de prensa que la llegada de la IA obliga a revisar algunos de los conceptos tradicionales asociados a la protección de la información, como la propia resiliencia. Según explicó, durante años bastaba con identificar qué sistemas eran críticos y protegerlos. Hoy resulta necesario comprender también el contexto de los datos: quién los crea, quién los utiliza, para qué se utilizan y qué normativas les afectan.
Ese planteamiento es el que está detrás de la nueva estrategia de Veeam y de anuncios como Data AI Trust y Data Intelligence Platform, una plataforma diseñada para ofrecer visibilidad sobre los datos, sus relaciones y el uso que hacen de ellos tanto los usuarios como los agentes de IA.
Para ello, la compañía apuesta por una arquitectura basada en un grafo de relaciones capaz de correlacionar datos, aplicaciones, identidades y agentes de IA, construyendo lo que Pérez describió como una especie de “red social de los datos”.
“Lo que necesitamos es una visibilidad global de todas estas cosas”, señaló el directivo, convencido de que las organizaciones ya no pueden gestionar por separado los silos de información, identidades y aplicaciones. Hoy, añadió, la resiliencia depende de entender cómo se relacionan todos esos elementos.
Entre las capacidades que Veeam está incorporando a esta plataforma destacan distintos agentes de IA orientados a automatizar tareas relacionadas con privacidad, cumplimiento normativo y protección de datos.
“Estamos proporcionando agentes para luchar contra agentes, ya sean internos o externos”, resumió Pérez, poniendo sobre la mesa que si los agentes operan a una velocidad superior a la capacidad de supervisión humana, también será necesario automatizar los mecanismos de control, respuesta y recuperación.
si los datos no son fiables, gobernados y recuperables, la IA tampoco lo será
Un nuevo reto para clientes y partners
La evolución hacia la IA también tendrá impacto en el ecosistema de canal.
Santiago Pérez, director de canal de Veeam, destacó que el crecimiento de la compañía durante los últimos años ha estado estrechamente ligado a sus socios y que muchos de ellos ya están explorando cómo ampliar sus capacidades alrededor de la gobernanza del dato y la inteligencia artificial.
Campuzano considera que surgirán nuevas oportunidades para partners capaces de combinar conocimientos de infraestructura, resiliencia, datos y seguridad.
“Va a haber una nueva línea de partners muy especializados”, afirmó, al tiempo que reconoció que estos proyectos exigirán perfiles cada vez más multifuncionales.
Aunque la inteligencia artificial protagonizó buena parte de la conversación, el mensaje final de Veeam fue que la resiliencia sigue siendo el núcleo de su propuesta. La diferencia es que ahora esa resiliencia debe extenderse también a los datos que alimentan los modelos y agentes de IA: “Cuando estamos hablando de IA confiable, seguimos hablando de resiliencia”, aseguró Campuzano.
















