La Infraestructura de Clave Pública (PKI) se consolida como una pieza esencial para proteger la identidad digital, garantizar la autenticidad de las comunicaciones y salvaguardar los datos críticos. Tecnologías como el cifrado, la firma digital o la autenticación basada en certificados, que sustentan la PKI, se han convertido en requisitos clave en sectores tan diversos como la sanidad, la banca o la administración pública.
Según el último informe de MarketsandMarkets, el mercado global de PKI alcanzará los 13.800 millones de dólares en 2028, frente a los 5.500 millones registrados en 2023, con una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) del 20,2 %.
La creciente complejidad de los ciberataques, junto con el auge del trabajo remoto, el Internet de las Cosas y las iniciativas de transformación digital, están impulsando la adopción de soluciones PKI como herramientas esenciales para garantizar la autenticación, el cifrado y la integridad de los datos. Además, regulaciones como el RGPD o HIPAA obligan a las organizaciones a implementar medidas de seguridad avanzadas, lo que posiciona a PKI como una tecnología clave para el cumplimiento normativo.
Los servicios lideran el crecimiento del mercado
El informe destaca que el segmento de servicios será el que experimente un mayor crecimiento durante el periodo analizado. La necesidad de contar con expertos que garanticen una implementación segura y eficaz de las soluciones PKI ha llevado a un incremento en la demanda de consultoría, soporte y servicios gestionados. Estos proveedores no solo ayudan a integrar las soluciones en las infraestructuras existentes, sino que también aseguran el cumplimiento con los estándares del sector.
El vertical sanitario registrará la mayor tasa de crecimiento en la adopción de PKI. La protección de datos sensibles de pacientes, la expansión de la telemedicina y la digitalización de servicios médicos han convertido a PKI en una herramienta imprescindible para garantizar comunicaciones seguras y preservar la privacidad de los pacientes.