WatchGuard busca revolucionar el modelo de licenciamiento del mercado de seguridad endpoint con un nuevo portfolio pensado para MSP que busca simplificar la oferta, reducir la complejidad operativa o ajustar la relación entre coste y capacidades en un segmento cada vez más competitivo.
La propuesta, asegura la compañía, en un comunicado, “incluye funcionalidades de clase empresarial que otros fabricantes suelen ofrecer como complementos adicionales rompe con el enfoque habitual de muchos fabricantes, donde funcionalidades clave se comercializan como extras”. En este caso, capacidades como el filtrado de URL, la gestión de vulnerabilidades o el control de dispositivos se integran desde los niveles básicos, junto con detección avanzada y automatización.
Como explica Adam Winston, el mercado ha evolucionado poco en los últimos años pese al aumento de los precios: “muchos fabricantes apenas han evolucionado sus productos, pero siguen cobrando precios elevados (…) aportando una escasa relación calidad-precio”. La apuesta de WatchGuard pasa por cambiar esa lógica desde la base.
El otro eje del anuncio es la simplificación. La plataforma se apoya en un único agente y una consola unificada, lo que facilita el despliegue y la gestión en entornos multicliente. Para los MSP, esto se traduce en menos carga operativa y mayor capacidad de escalar servicios sin incrementar recursos.
Modelo por niveles
El modelo por niveles —Basic, Prime, 360 y Elite— permite adaptar la protección según necesidades, incorporando en las capas superiores capacidades más avanzadas como controles de aplicaciones basados en zero trust o herramientas de investigación para frenar amenazas desconocidas y movimientos laterales.
Además, la integración con servicios como MDR 24/7, patch management o MFA refuerza la idea de plataforma, alineada con una tendencia clara del mercado: consolidar prevención, detección y respuesta en un único entorno. En este sentido, Andrew Young subraya que “la seguridad endpoint no debería requerir ni los equipos ni los presupuestos propios de una gran empresa”.
El lanzamiento se produce en un contexto de fuerte presión sobre los equipos de seguridad. Según datos del propio WatchGuard Threat Lab, las nuevas variantes de malware para endpoints han crecido un 1.500%, lo que obliga a reforzar capacidades sin disparar la complejidad.
Aquí es donde encaja el movimiento de la compañía: acercar funcionalidades de nivel empresarial a organizaciones con recursos limitados, especialmente en el segmento medio. Como apunta Jay McBain, este tipo de plataformas unificadas “se están convirtiendo en un elemento esencial para cerrar esa brecha”.
















