Qualcomm ha anunciado la adquisición de la empresa israelí de ciberseguridad SAM Seamless Network, una operación con la que amplía sus capacidades para proteger dispositivos conectados y redes de acceso en un momento en el que la inteligencia artificial está desplazando cada vez más capacidad de procesamiento desde los centros de datos hacia el edge. La compañía no ha comunicado el importe de la compra, aunque distintos medios israelíes sitúan la operación por encima de los 100 millones de dólares.
Fundada en 2016, SAM desarrolla software de protección para operadores de telecomunicaciones, fabricantes de equipos de red y proveedores de servicios. Su tecnología protege actualmente más de 15 millones de redes y supervisa alrededor de 500 millones de dispositivos conectados en todo el mundo. Entre sus clientes figuran operadores como AT&T, Verizon, Bezeq, Telenet o Virgin Media.
La operación encaja con la estrategia presentada recientemente por Qualcomm para impulsar el procesamiento de inteligencia artificial directamente en dispositivos y equipos de borde. A medida que más aplicaciones de IA se ejecutan fuera del centro de datos, el fabricante considera necesario reforzar la protección de las infraestructuras y de las comunicaciones frente a amenazas cada vez más sofisticadas.
Detección de amenazas en tiempo real
Las soluciones de SAM permiten detectar amenazas avanzadas en tiempo real desde el lado del cliente, facilitando a los operadores una respuesta proactiva sin afectar al rendimiento de la red. La compañía asegura que su tecnología ha sido utilizada en entornos de alta exigencia, incluidos escenarios de crisis, para proteger tanto a usuarios como a infraestructuras de comunicaciones.
Tras el cierre de la operación, SAM continuará funcionando como una unidad de negocio independiente dentro de Qualcomm. La intención es aprovechar la red comercial y tecnológica del fabricante estadounidense para ampliar el despliegue de sus soluciones de ciberseguridad entre operadores y proveedores de servicios a escala global.
La adquisición se suma a otras compras selectivas realizadas por Qualcomm durante los últimos años para reforzar áreas estratégicas ligadas a la conectividad y al edge computing, un segmento que está adquiriendo un mayor protagonismo con la expansión de la IA generativa y los agentes inteligentes hacia dispositivos, redes y entornos distribuidos.
















