Hewlett Packard Enterprise (HPE) ha aprovechado su presencia en la RSA Conference 2026 para lanzar un mensaje que va más allá de la presentación de nuevas soluciones: la seguridad está dejando de ser un mecanismo de protección de la infraestructura para convertirse en un sistema de gobierno sobre cómo se usa la inteligencia artificial dentro de la empresa.
Un movimiento que no se entiende sin su estrategia reciente: La adquisición de Juniper Networks, que le permite integrar red y seguridad en una misma capa operativa.
Durante años, la seguridad ha estado centrada en proteger accesos y perímetros. Sin embargo, la adopción masiva de herramientas de IA —muchas veces fuera del control directo de TI— está desplazando el problema hacia otro terreno: el uso.
En este contexto, HPE plantea un enfoque en el que la seguridad no solo bloquea o permite, sino que observa, interpreta y gobierna la interacción con la IA. Como explica David Hughes, responsable de SASE y seguridad en networking de HPE, la seguridad ya no puede gestionarse de forma aislada, sino integrada con la red para mantener visibilidad y control en entornos distribuidos.
Controlar la IA sin frenar el negocio
Uno de los ejes del anuncio realizado en RSA es la evolución de su arquitectura de hybrid mesh firewall, que introduce capacidades específicamente orientadas al uso de la IA.
Entre ellas, destacan la visibilidad sobre aplicaciones de IA, la posibilidad de restringir accesos en función del riesgo o, especialmente, la inspección a nivel de prompts para evitar fugas de información. Este último punto refleja bien el cambio de paradigma: la seguridad baja al nivel de la interacción con el modelo, no se queda en la capa de acceso.
A esto se suma un modelo de protección basado en identidad, donde las políticas siguen al usuario y a la carga de trabajo en cualquier entorno, junto con capacidades de automatización que buscan simplificar la operación en escenarios cada vez más complejos.
Edge, resiliencia y soberanía
En paralelo, HPE refuerza su propuesta con el lanzamiento de la serie de firewalls SRX400, orientados a extender capacidades de seguridad avanzadas a entornos distribuidos.
Pero incluso aquí el mensaje evoluciona: estos entornos —sucursales, clínicas, tiendas— dejan de ser solo puntos de conectividad para convertirse en espacios donde la IA se ejecuta y consume, y por tanto en nuevos focos de riesgo si no se gobiernan de forma coherente.
El anuncio se completa con mejoras en resiliencia, protección de datos y preparación para escenarios futuros, incluyendo capacidades de recuperación avanzadas con HPE Zerto, confidential computing y avances en criptografía post-cuántica.
Aquí, de nuevo, el hilo conductor es el mismo: no se trata solo de proteger sistemas, sino de garantizar que la organización puede mantener el control, cumplir con requisitos regulatorios y seguir operando incluso en entornos de alta exposición.















