Cisco ha aprovechado su participación en la RSA Conference 2026 para presentar una batería de innovaciones orientadas a uno de los grandes retos emergentes del mercado: cómo securizar el uso de agentes de inteligencia artificial en entornos empresariales. El enfoque lo ha detallado Jeetu Patel, presidente y Chief Product Officer de la compañía, en un post publicado con motivo de su intervención en el evento.
El punto de partida no es menor. Según explica Patel, las organizaciones están entrando en una nueva fase en la que la IA deja de ser una herramienta pasiva para convertirse en una “fuerza de trabajo digital” capaz de ejecutar acciones. “Los agentes de IA no solo hacen el trabajo más rápido; son nuevos compañeros que amplían drásticamente lo que las organizaciones pueden lograr”, afirma, subrayando que el verdadero límite ya no es la capacidad, sino la confianza.
“La seguridad no es la razón para ir más despacio. Es la razón por la que puedes avanzar rápido”
De asistentes a ejecutores: cambia el riesgo
En su análisis, Patel insiste en que el salto de los chatbots a los agentes autónomos cambia completamente el modelo de riesgo. Mientras que antes el problema podía ser una respuesta incorrecta, ahora el impacto está en la acción: “con un agente, el peor escenario es una acción errónea, y algunas acciones no se pueden deshacer”.
Este cambio explica, en parte, la brecha que detecta Cisco en el mercado: aunque el 85% de las empresas ya está probando agentes de IA, solo un 5% los ha llevado a producción. No es falta de interés, sino una cuestión de seguridad y confianza.
Tres pilares para asegurar la IA agéntica
Durante el RSA, Cisco ha estructurado su propuesta en torno a tres grandes ejes que buscan cerrar esa brecha:
1. Proteger a los agentes frente a amenazas externas. La compañía pone el foco en ataques emergentes como el prompt injection o la manipulación de modelos en tiempo real. Para ello, ha presentado herramientas como AI Defense Explorer Edition, orientada a realizar pruebas de seguridad (red teaming) antes de desplegar agentes, y nuevas capacidades para evaluar la resiliencia de modelos.
2. Proteger a la organización frente a los propios agentes. Aquí el problema es de identidad y control. Patel lo resume con una analogía clara: “cada agente debería tener una identidad verificada, un alcance de permisos definido y un responsable humano” . En esta línea, Cisco extiende los principios de Zero Trust al entorno de agentes, integrando capacidades en Duo IAM y Secure Access para controlar accesos y visibilidad.
3. Detectar y responder a velocidad de máquina. El tercer pilar se centra en la evolución del SOC. Ante ataques que pueden desarrollarse en segundos, Cisco apuesta por automatizar detección y respuesta mediante IA, integrando nuevas capacidades en Splunk y desplegando agentes especializados que asisten en tareas como el análisis o la remediación.
La seguridad como habilitador, no como freno
Más allá de los anuncios concretos, el mensaje de fondo conecta con una tendencia cada vez más visible en el mercado: la seguridad deja de ser un freno para convertirse en un acelerador del negocio. “La seguridad no es la razón para ir más despacio. Es la razón por la que puedes avanzar rápido”, sostiene Patel.
Desde esta perspectiva, el reto no es tecnológico, sino de confianza. Y ahí es donde Cisco sitúa su estrategia: construir un marco que permita a las organizaciones desplegar agentes de IA con garantías, en un momento en el que la automatización y la IA agéntica están redefiniendo tanto la superficie de ataque como la forma de operar de los equipos de seguridad. La carrera por la IA ya no se mide solo en capacidades, sino en la capacidad de asegurarla. Y en ese terreno, la identidad, el control y la automatización del SOC se consolidan como los nuevos pilares.















