La irrupción de la inteligencia artificial agéntica está obligando a las empresas a replantearse muchos de los principios sobre los que se ha construido la seguridad corporativa durante los últimos años. Para Okta, uno de los cambios más profundos tendrá lugar en el ámbito de la identidad. La firma considera que los agentes de IA se convertirán en una nueva categoría de usuarios dentro de las organizaciones y que su gestión será uno de los grandes retos tecnológicos de la próxima década.
Ese fue precisamente el mensaje central trasladado por Todd McKinnon, cofundador y CEO de Okta, durante la presentación de los resultados correspondientes al primer trimestre de su ejercicio fiscal 2027.
Buena parte de la intervención del directivo estuvo dedicada a explicar por qué la identidad puede convertirse en una de las piezas clave de la seguridad en la era de la IA. En otras cosas, aseguró que “cada agente dentro de una empresa es una nueva identidad”, una realidad que, a su juicio, apenas acaba de empezar. Según explicó, estas identidades digitales son ya las que más rápido crecen dentro de las organizaciones, pero también las que cuentan con menos mecanismos de gobierno y control. De hecho, fue más allá al asegurar que “con el tiempo, la mayoría de las grandes empresas tendrán más identidades agénticas que humanas”.
El mensaje de Okta es claro: cada agente incorpora credenciales, permisos y capacidad para actuar en nombre de usuarios humanos, algo que no sólo amplía la superficie de ataque, sino que aumenta la necesidad de contar con mecanismos capaces de supervisar quién puede acceder a qué recursos, qué acciones puede ejecutar y bajo qué condiciones.
Visibilidad y control sobre los agentes
La apuesta ya empieza a tomar forma a través de dos soluciones anunciadas recientemente. Por un lado, Okta for AI Agents, una plataforma orientada a descubrir, gobernar y gestionar agentes desplegados dentro de la organización. Por otro, Auth0 for AI Agents, dirigida a desarrolladores que crean aplicaciones y servicios basados en inteligencia artificial.
Según explicó McKinnon, gran parte de las conversaciones que mantiene actualmente con clientes giran en torno a tres preguntas muy concretas: dónde están los agentes, a qué sistemas pueden conectarse y qué pueden hacer una vez que tienen acceso. La propuesta de Okta pretende responder precisamente a esas cuestiones mediante capacidades de descubrimiento, asignación de responsables, gestión del ciclo de vida y mecanismos para desactivar agentes que operen fuera de las políticas definidas por la organización.
La compañía también destacó que estas nuevas ofertas ya están empezando a tener impacto comercial, ya que ambas contribuyeron al crecimiento del pipeline durante el trimestre y forman parte de una estrategia más amplia para extender la plataforma de identidad más allá de usuarios y aplicaciones tradicionales.
Un ecosistema cada vez más complejo
Durante la presentación de resultados el CEO de Okta también quiso reforzar durante la posición de la compañía como proveedor independiente en un mercado cada vez más dominado por grandes plataformas tecnológicas.
McKinnon defendió que las empresas no construirán sus estrategias de IA sobre un único proveedor, sino que combinarán distintos modelos, plataformas y servicios. En ese contexto, considera que será necesario disponer de una capa de identidad capaz de operar de forma homogénea entre múltiples ecosistemas. “Los clientes necesitan una solución de identidad que les permita elegir la tecnología que mejor sirva a su negocio sin miedo al bloqueo de proveedor”, afirmó.
Para respaldar esta visión, Okta destacó varias colaboraciones con actores relevantes como ServiceNow, Google, Amazon, OpenAI y Anthropic. El objetivo es integrar capacidades de identidad y gobierno en distintos entornos donde los agentes comienzan a desplegarse de forma masiva.
Los nuevos productos ganan peso en el negocio
Más allá del discurso sobre IA, los resultados también reflejan una evolución positiva de la actividad comercial. Los nuevos productos representaron aproximadamente el 25 % de las reservas del trimestre, una cifra superior a la registrada un año antes. Además, Okta aseguró que las operaciones que incorporan estas capacidades generan un incremento del 40 % en el valor contractual anual (ACV) frente a aquellas centradas únicamente en las soluciones tradicionales.
De cara al conjunto del ejercicio fiscal 2027, Okta prevé un crecimiento de ingresos de entre el 9 % y el 10 %. La previsión de flujo de caja libre se sitúa entre el 27 % y el 28 %.
















