ReeVo Clous & Security sigue ampliando su perímetro en Europa con movimientos quirúrgicos. Después de integrar en enero a Hispasec en el mercado español, el grupo ha anunciado la adquisición de Security Lab, una de las firmas de referencia en ciberseguridad en Suiza.
El detalle no es menor. ReeVo ya había incorporado en Italia una compañía con el mismo nombre dentro de su proceso de consolidación nacional, y ahora suma a su estructura la Security Lab suiza, lo que le permite entrar oficialmente en un mercado especialmente exigente en materia de cumplimiento y protección del dato.
De acuerdo con la información facilitada por la compañía, la operación amplía su presencia geográfica, fortalece sus servicios de Red Team y aporta mayor profundidad a su práctica de Gobernanza, Riesgo y Cumplimiento (GRC). Se trata de la sexta adquisición en los dos últimos años, dentro de un plan que contempla triplicar la facturación antes de 2030.
Una estrategia que viene de atrás
Aunque la compra de Hispasec tuvo especial visibilidad en el mercado español, el crecimiento de ReeVo mediante integraciones selectivas no es nuevo. En los últimos años ha sumado compañías como SIGHUP o Abbana, configurando un grupo que combina infraestructura cloud propia, servicios gestionados y capacidades avanzadas de consultoría.
En la entrevista concedida a Ciberseguridad TIC tras la operación con Hispasec, Miguel Manteca explicaba que la empresa atravesaba “el mejor ejercicio de su historia” cuando decidió dar el paso. No era una venta por necesidad, sino una decisión estratégica orientada a ganar dimensión. Julien Antoine, Chief Revenue Officer International de ReeVo, ya anticipaba entonces la ambición de construir un actor europeo con foco claro en pymes y en modelos de servicio alineados con los principios de soberanía tecnológica.
La incorporación de Security Lab en Suiza encaja con esa hoja de ruta. No solo amplía cobertura territorial; añade especialización en consultoría de riesgo y en seguridad ofensiva, dos ámbitos cada vez más demandados por organizaciones sometidas a presión regulatoria y escrutinio del consejo de administración.
Más que volumen, especialización
Fundada en 2004 y con sede en Lugano, Security Lab opera a través de dos entidades diferenciadas: una centrada en servicios tecnológicos de seguridad ofensiva y otra especializada en gobernanza y cumplimiento. Esta combinación resulta especialmente relevante en un entorno donde la conversación ha pasado de la mera detección de amenazas a la necesidad de demostrar reducción efectiva del riesgo.
Antonio Giannetto, co-CEO de ReeVo, ha señalado que la integración permitirá ofrecer una propuesta “más sólida y extremadamente competitiva”. En la misma línea, Julien Antoine ha definido la operación como un paso clave para consolidar su posicionamiento europeo y reforzar el compromiso del grupo con un modelo de ciberseguridad innovador y alineado con las exigencias del mercado.
Si se observan en conjunto las adquisiciones —SIGHUP, Abbana, el Security Lab italiano, Hispasec en España y ahora Security Lab en Suiza— se dibuja un patrón coherente. ReeVo no está comprando volumen sin más, sino integrando piezas que aportan capacidades complementarias y presencia local en mercados estratégicos. Así, el grupo italiano parece decidido a posicionarse como alternativa europea con identidad propia.
















