La nube sigue siendo uno de los principales puntos de exposición para las organizaciones. No por fallos de la tecnología, sino por configuraciones incorrectas, permisos excesivos y una complejidad creciente. A esto se suma un nuevo elemento disruptivo: la expansión de la IA agentiva, capaz de modificar recursos, mover datos y ejecutar procesos de forma autónoma.
Prisma AIRS 2.0 amplía la capacidad de protección cloud de Palo Alto Networks incorporando un control específico para entornos de IA. Además de analizar configuraciones y supervisar cargas de trabajo, ahora también monitoriza pipelines, modelos, identidades sintéticas y flujos de entrenamiento e inferencia, un aspecto crítico en empresas que empiezan a integrar IA en sus operaciones diarias.
La plataforma ofrece una visibilidad completa del entorno cloud, detecta accesos indebidos, privilegios anómalos o movimientos laterales y puede corregir automáticamente configuraciones erróneas. Todo ello integrado con Cortex Cloud 2.0, lo que permite tratar el cloud como parte del mismo sistema de seguridad, no como un silo aislado.
En un contexto donde NIS2, DORA y el AI Act elevan los requisitos de gobernanza, AIRS 2.0 se convierte en una pieza clave para construir una nube más segura y preparada para la automatización.
















