Palo Alto Networks ha anunciado su intención de adquirir Portkey, una compañía especializada en AI Gateways, que le ayudará a reforzar la seguridad de los agentes autónomos. Según explica la propia compañía, estos sistemas actúan como “insiders altamente privilegiados”, lo que amplía de forma significativa la superficie de ataque.
El movimiento responde a un problema que empieza a ser estructural. A medida que las empresas pasan de copilotos a agentes capaces de ejecutar tareas y tomar decisiones de forma autónoma, la falta de visibilidad y control se convierte en un riesgo operativo. En este sentido, desde el blog de la compañía se reconoce que “la superficie de ataque es en gran medida invisible”, y que sin una capa centralizada de control “cada equipo que despliega un agente puede exponer involuntariamente a la organización” a accesos no autorizados y riesgos adicionales.
Gobernanza de la IA
Portkey aporta precisamente esa capa de gobierno. Su tecnología permite inspeccionar el tráfico de IA, aplicar políticas de seguridad en tiempo real y garantizar el cumplimiento en todas las interacciones.
Con la incorporación de Portkey, Prisma AIRS aspira a consolidarse como ese plano de control unificado que permita pasar, como señala el propio blog, “del caos al control”, proporcionando un punto único desde el que aplicar políticas coherentes sobre modelos, agentes y datos en tiempo real.
Ese enfoque centralizado no solo busca reducir riesgos, sino también facilitar la operativa. Entre las capacidades previstas se incluyen enrutamiento semántico, gestión de versiones de modelos, control de accesos o auditoría continua, junto con niveles de disponibilidad cercanos al 99,99 % para cargas autónomas.
La compra de Portkey, cuyos detalles financieros no han trascendido, se suma a la reciente estrategia de compras de Palo Alto Networks, entre las que destaca especialmente la adquisición por 25.000 millones de dólares del proveedor de seguridad de identidades CyberArk, completada el pasado mes de febrero.
















