Infinigate Iberia ha identificado varias tendencias que ya están influyendo de forma directa en la evolución del canal TI y la ciberseguridad en 2026, en un contexto marcado por la aceleración tecnológica y el aumento de las amenazas. Según la compañía, no se trata de previsiones a futuro, sino de cambios que ya están teniendo un impacto real en cómo las organizaciones abordan la seguridad y la transformación digital, reforzando además el papel estratégico del canal.
Uno de los ejes principales es la inteligencia artificial, que se ha integrado de forma transversal en las soluciones tecnológicas. Su adopción está permitiendo mejorar la automatización, la detección de amenazas y la capacidad de respuesta, aunque también introduce nuevos retos relacionados con la seguridad, el cumplimiento normativo y la gestión del dato. En este escenario, las empresas demandan mayor apoyo para implementar la IA de forma segura, lo que incrementa el peso del canal como asesor.
En paralelo, el modelo Zero Trust se está consolidando como base operativa de la seguridad. En entornos distribuidos, la verificación continua de identidades, dispositivos y accesos se está imponiendo, apoyada en tecnologías como la autenticación multifactor, la gestión de identidades o la microsegmentación, con el objetivo de limitar el movimiento de los atacantes.
Otro de los cambios relevantes es el avance hacia plataformas de seguridad integradas frente a soluciones aisladas. Las organizaciones buscan reducir la complejidad, mejorar la visibilidad y responder con mayor rapidez ante incidentes, lo que está impulsando modelos más centralizados y eficientes desde el punto de vista operativo.
La ciberresiliencia también gana peso en las decisiones de inversión. Las empresas priorizan cada vez más la continuidad del negocio y adoptan enfoques basados en el riesgo, en parte impulsados por normativas como NIS2 o DORA. Esto se traduce en una mayor adopción de soluciones flexibles, automatizadas y alineadas con los objetivos estratégicos.
Por otro lado, los servicios gestionados continúan creciendo y se consolidan como un modelo dominante. Muchas organizaciones optan por delegar la gestión de la seguridad en proveedores especializados, especialmente en ámbitos como la identidad o la detección y respuesta gestionada, lo que está acelerando la evolución del canal hacia modelos MSP y MSSP más avanzados.
Finalmente, el factor humano y la sostenibilidad adquieren mayor relevancia. Las compañías están revisando sus programas de concienciación en ciberseguridad con enfoques más dinámicos y personalizados, mientras que los criterios de sostenibilidad empiezan a influir tanto en la elección de partners como en la definición de estrategias tecnológicas.
En palabras de Benjamín Zamora, ingeniero preventa de Infinigate Iberia, muchas de estas tendencias ya se han convertido en realidades operativas que condicionan las decisiones de inversión y los modelos de seguridad. En este contexto, el reto para el canal pasa por integrar estas capacidades de forma coherente, ayudando a las organizaciones a reducir la complejidad y avanzar hacia modelos más resilientes.
















