Pexip consolida su posicionamiento en el mercado europeo de colaboración segura tras su elección por parte de Orange Business como proveedor de videoconferencia en Live Collaboration, una nueva suite orientada a entornos donde el control del dato y la independencia tecnológica son críticos.
La compañía aporta la capa de vídeo dentro de un entorno que integra correo, calendario, espacios colaborativos, edición documental y telefonía, todo ello sobre una arquitectura basada en software europeo y operada de extremo a extremo por Orange Business.
El proyecto refuerza una idea que Pexip lleva tiempo defendiendo: la videoconferencia ya no puede entenderse como una herramienta independiente, sino como parte de un entorno más amplio en el que la seguridad, la integración y el control operativo son esenciales.
Explica Olivier Baraquin, vicepresidente para el sur de Europa de Pexip, que cada vez más organizaciones “buscan herramientas de colaboración que les den mayor control sin complicar el trabajo diario”, y que “el vídeo soberano tiene que formar parte de una experiencia de colaboración más amplia”. En este contexto, la elección de Pexip responde a su capacidad para integrarse en entornos complejos y adaptarse a distintos modelos de despliegue —desde infraestructuras propias hasta cloud privado o soberano— sin comprometer la experiencia de usuario.
Un movimiento alineado con el giro del mercado
Más allá del proyecto concreto, la iniciativa refleja un cambio de fondo en el mercado europeo. Administraciones públicas y grandes organizaciones están revisando sus estrategias de colaboración para reducir dependencias tecnológicas, reforzar la resiliencia y mantener un mayor control sobre sus datos.
Sectores como banca, sanidad, defensa o infraestructuras críticas están acelerando este proceso, impulsados tanto por la presión regulatoria como por la necesidad de limitar riesgos en la cadena de suministro digital.
En este escenario, el posicionamiento de Pexip encaja con claridad. En su última presentación de resultados, su CEO, Trond K. Johannessen, apuntaba a esta evolución al señalar que el papel de la compañía no es sustituir plataformas, sino “extenderlas, conectarlas y ayudar a los clientes a cubrir necesidades para las que no fueron diseñadas”.
Un planteamiento que, sin mencionar directamente la soberanía, refleja el desplazamiento del mercado hacia modelos donde el control, la integración y la capacidad de adaptación pesan tanto como la funcionalidad.
Con este movimiento, Pexip no solo gana presencia en un proyecto relevante en Francia, sino que refuerza su papel en uno de los debates clave del sector: quién controla realmente las comunicaciones en entornos críticos.
















