SailPoint ha cerrado su ejercicio fiscal 2026 con unos resultados que confirman su crecimiento sostenido y, sobre todo, su ambición de consolidarse como pieza estructural en la ciberseguridad empresarial. La compañía ha superado por primera vez los 1.000 millones de dólares en ingresos recurrentes (ARR), alcanzando los 1.125 millones (+28%), mientras que los ingresos anuales se situaron en 1.071 millones (+24%).
Más allá de las cifras, el mensaje de SailPoint apunta a un cambio más profundo: la identidad no solo gana peso, sino que aspira a convertirse en la capa sobre la que se articula la seguridad. El negocio cloud continúa siendo el motor, con un crecimiento del 38% y el 90% del nuevo ARR, pero es la evolución del concepto de identidad lo que marca el discurso estratégico.
“la seguridad empresarial es ahora seguridad de identidad”
Durante la presentación de resultados, el CEO, Mark McClain, situó claramente el debate en torno al impacto de la inteligencia artificial. “Cuanto más autónomo y agéntico se vuelve el software, más esencial se vuelve la seguridad de identidad en la empresa”, afirmó, dejando claro que la irrupción de la IA no simplifica el problema, sino que lo multiplica.
En este nuevo escenario, la identidad deja de estar vinculada únicamente a usuarios humanos. McClain describió un entorno en el que las organizaciones ya conviven con una “fuerza laboral no humana en expansión”, compuesta por agentes de IA, bots y automatismos que operan a velocidad de máquina y generan una explosión de accesos. Un cambio que, en su opinión, pone en evidencia las limitaciones de los modelos tradicionales: “no puedes proteger lo que no ves y no puedes gobernar lo que no defines”.
Es precisamente en este contexto donde SailPoint refuerza su posicionamiento. La compañía defiende que la identidad se está convirtiendo en la capa central de la seguridad —“la seguridad empresarial es ahora seguridad de identidad”, subrayó el CEO— y aspira a actuar como ese “control plane” desde el que se gobiernan accesos, riesgos y decisiones en entornos cada vez más distribuidos y automatizados.
La clave, según McClain, es que la IA no representa una amenaza para su modelo, sino una oportunidad directa de expansión: “no es una disrupción que gestionar, es el mayor motor de expansión de mercado que hemos visto”. En este sentido, SailPoint apoya su estrategia en su experiencia en identidad, el uso de datos y contexto, su ecosistema de integraciones y la confianza construida con grandes organizaciones.
Agentes en expansión
Uno de los indicadores más claros de este cambio es el peso creciente de las identidades no humanas. En el cuarto trimestre, estas representaron el 25% del crecimiento de identidades SaaS y ya suponen el 11% del total bajo gestión. Este dato no solo refleja una tendencia tecnológica, sino también un cambio en el propio modelo de seguridad y en la forma en que las empresas deben abordar la gobernanza del acceso.
En paralelo, la compañía está empujando una evolución del modelo de gobierno de identidades hacia esquemas más dinámicos. “La gobernanza periódica y estática ya no es suficiente”, advirtió McClain, apuntando a un modelo basado en contexto, visibilidad e inteligencia que permita tomar decisiones en tiempo real y avanzar hacia principios como el mínimo privilegio o la eliminación de accesos persistentes.
De cara al próximo ejercicio, SailPoint prevé mantener esta trayectoria, con una estimación de 1.361 millones de dólares en ARR para 2027 (+21%). Pero, más allá de la previsión financiera, el CEO dejó claro que el verdadero punto de inflexión será la adopción de la IA: “esperamos que 2027 sea el año de la adopción de la IA”.
















