Cato Networks anuncia el lanzamiento de Cato Dynamic Prevention, un motor de prevención de amenazas auto-adaptativo integrado en su plataforma SASE que busca detectar comportamientos sospechosos y detener ataques antes de que se materialice una brecha.
El fabricante parte de una realidad cada vez más frecuente en las intrusiones avanzadas: los ataques rara vez se presentan como un único evento evidente. En su lugar, se desarrollan como secuencias de acciones aparentemente benignas que se prolongan durante semanas o meses y que utilizan herramientas legítimas o credenciales válidas.
Cada acción aislada puede parecer normal, lo que dificulta su detección mediante sistemas tradicionales basados en inspecciones puntuales o alertas individuales.
Correlación de comportamiento en tiempo real
Cato Dynamic Prevention analiza de forma continua la actividad de usuarios, aplicaciones, redes y dispositivos, correlando información procedente de distintos sensores de seguridad —como DLP, IPS o NGAM— y evaluando el comportamiento a lo largo del tiempo. Cuando identifica actividad maliciosa, aplica automáticamente reglas adaptativas para bloquear acciones de riesgo en tiempo real, sin necesidad de intervención del equipo de TI o del SOC.
El enfoque también responde a la presión que soportan muchos equipos de seguridad. Según datos de Gartner citados por la compañía, el 61 % de las empresas no cuenta con especialistas dedicados a la caza de amenazas, lo que obliga a muchos analistas a trabajar de forma reactiva.
Desde el punto de vista de Cato, esa falta de recursos hace necesario avanzar hacia modelos de seguridad más automatizados y capaces de correlacionar información de forma continua.
La evolución tecnológica de Cato
La nueva funcionalidad se enmarca en la evolución de la propia compañía. Cato Networks fue fundada en 2015 por Shlomo Kramer, uno de los creadores de Check Point, con la idea de unificar networking y seguridad en una única plataforma cloud.
Desde su origen, el fabricante ha apostado por el modelo Secure Access Service Edge (SASE), una plataforma sobre la que ha ido incorporando nuevas capas de seguridad, desde capacidades de threat hunting y detección gestionada hasta funciones para proteger aplicaciones cloud o entornos híbridos. Más recientemente, la compañía ha ampliado su estrategia hacia la seguridad de entornos de inteligencia artificial tras adquirir la startup Aim Security en 2025.
En paralelo, el crecimiento del negocio ha sido notable: la compañía ha superado los 300 millones de dólares de ingresos recurrentes anuales y ha alcanzado una valoración cercana a los 4.800 millones de dólares, impulsada por la expansión del mercado SASE.
















