Hace unos días Microsoft presentaba los resultados de su tercer trimestres fiscal de 2026, un momento que permitió a Satya Nadella mostrar hacia dónde está girando la compañía: una plataforma donde la inteligencia artificial, los agentes y la seguridad forman parte del mismo sistema operativo empresarial.
La compañía registró unos ingresos de 82.890 millones de dólares, un 18 % más interanual, con un beneficio por acción de 4,27 dólares, por encima de las previsiones. El negocio cloud volvió a ser el gran impulsor, superando los 54.000 millones (+29 %), mientras que el negocio de inteligencia artificial alcanzó ya un ritmo anual de 37.000 millones de dólares, creciendo un 123 %.
Pero el foco del CEO no estuvo tanto en el rendimiento trimestral como en el cambio estructural que se está produciendo: “Estamos al inicio de uno de los cambios de plataforma más relevantes, que transformará todo el stack tecnológico a medida que los agentes se conviertan en la carga de trabajo dominante”, señaló.
Seguridad: cambia la “física” del ciberataque
Donde el discurso gana más interés es en la parte de seguridad, que Nadella sitúa directamente dentro de esa nueva lógica dominada por la IA. Durante la reunión con analistas aseguró el directivo que “el comportamiento de la ciberseguridad ha cambiado: la IA está comprimiendo el tiempo entre la vulnerabilidad y su explotación”, lo que está obligando a replantear los modelos tradicionales de detección y respuesta.
En ese contexto, la compañía está reforzando un enfoque más automatizado y preventivo incorporando protecciones en Defender al mismo tiempo que se publican las actualizaciones para vulnerabilidades descubiertas por IA; y además avanza en nuevas capacidades de análisis multimodal impulsadas por IA para identificar riesgos de forma más temprana.
Los datos reflejan esta aceleración: el número de clientes de Security Copilot se ha duplicado en un año, mientras que los agentes de seguridad centrados en datos han gestionado más de dos millones de alertas únicas en el trimestre. Además, Microsoft ha auditado ya 35.000 millones de interacciones de Copilot con Purview, multiplicando por siete esta cifra interanual.
Más allá de las herramientas concretas, Nadella describe un entorno en el que identidad, gobierno, datos y seguridad se integran en lo que denomina un “plano de control” para agentes. En este sentido, destaca que “decenas de miles de empresas ya gestionan decenas de millones de agentes”, lo que anticipa una nueva superficie de ataque y, por tanto, una nueva capa de control.
Como resumía el propio Nadella, el objetivo es “extender los marcos de identidad, gobierno y seguridad existentes a los agentes”, anticipando un entorno donde la protección no se añade después, sino que se construye desde el inicio.
















