Check Point ha cerrado el primer trimestre de 2026 con un crecimiento moderado: la compañía facturó 668 millones de dólares, un 4,8 % más que hace un año. El mensaje del CEO, Nadav Zafrir, apunta a un momento de transición que la propia compañía asume como necesario para reposicionarse en un mercado que está cambiando rápidamente, especialmente por el impacto de la inteligencia artificial.
“Implementamos cambios en nuestro modelo comercial para acelerar la captación de nuevos clientes y aumentar nuestra presencia en grandes cuentas”, explicaba el directivo durante la presentación de resultados ante analistas, donde reconocía que “la transición ha generado disrupciones a corto plazo, principalmente en el negocio de appliances”. Este ajuste afecta especialmente a una de las líneas históricas de Check Point —los firewalls físicos—, que siguen perdiendo peso frente a modelos basados en suscripción. De hecho, los ingresos recurrentes crecieron un 11 %, impulsados por tecnologías emergentes como SASE, seguridad de correo o gestión de exposición (CTEM), que ya están marcando el ritmo del negocio.
De fabricante de firewalls a plataforma de seguridad con IA
La evolución no es nueva, pero sí más evidente. En los últimos trimestres, Check Point ha ido reforzando su estrategia de plataforma, que ahora estructura en cuatro grandes pilares: red híbrida, protección del puesto de trabajo, gestión de exposición y seguridad para IA.
Asegurando que “la inteligencia artificial es un punto de inflexión para la industria de la ciberseguridad” hacía el directivo referencia a un concepto que empieza a repetirse en el sector: las “fábricas de ataques basadas en IA”. Y es que los atacantes pueden escanear infraestructuras de forma continua y generar nuevas técnicas de ataque automáticamente, lo que impulsa la apuesta por la prevención.
Donde el cambio es más visible es en la apuesta por la seguridad de la inteligencia artificial, un terreno en el que Check Point quiere posicionarse como actor relevante. Durante el trimestre, la compañía ha lanzado nuevas propuestas como AI Defense Plane, orientada a proteger entornos empresariales con agentes de IA, o un blueprint de seguridad para infraestructuras de IA integrado con entornos GPU.
Además, ha reforzado su estrategia con alianzas como la integración con Google Cloud para ofrecer protección en tiempo real sobre plataformas de IA generativa.
Un ajuste táctico con mirada a medio plazo
La compañía ha revisado a la baja su previsión de ingresos para 2026, situándola entre 2.770 y 2.850 millones de dólares, precisamente por el impacto en el negocio de appliances.
En paralelo, la compañía está reforzando su equipo directivo, especialmente en áreas clave como ventas, exposición y seguridad de IA, con el objetivo de acelerar esta nueva etapa.
Check Point confirma así una tendencia que atraviesa todo el sector: el desplazamiento desde modelos centrados en producto hacia plataformas integradas, con la IA como eje tanto del riesgo como de la defensa.
















