
Zero Trust nació para resolver un problema muy concreto: dejar de confiar en la red corporativa como espacio seguro. Este especial aborda cómo la inteligencia artificial está obligando a redefinir el modelo Zero Trust en entornos cada vez más distribuidos, automatizados y conectados. Analiza el impacto de las identidades no humanas, la evolución del acceso seguro, la protección del dato y el papel creciente de la verificación continua en un escenario marcado por la IA generativa y la toma de decisiones en tiempo real.
Para entender cómo están afrontando las organizaciones esta nueva etapa de Zero Trust, hemos querido tomar el pulso a distintos responsables de tecnología y ciberseguridad. El objetivo: conocer cómo está cambiando la gestión de identidades en un entorno donde la IA, los agentes y los procesos automatizados empiezan a tener cada vez más peso dentro de las operaciones. También cómo están intentando equilibrar automatización, control y agilidad sin frenar el negocio ni aumentar el riesgo.
Las respuestas de Willy Obispo, jefe del Centro de Ciberseguridad del Ayuntamiento de Madrid; Manuel Asenjo Ayllón, CIO & CISO de Écija Abogados; Jesús Alonso, Head of EMEA Cybersecurity de Bridgestone; y José Luis Corona García, IT Manager en Betapack, dejan claro que uno de los grandes cambios afecta directamente a la identidad, uno de los pilares clásicos de Zero Trust. El modelo ya no gira únicamente alrededor de usuarios y dispositivos; ahora también entran en juego agentes, automatismos, APIs y procesos capaces de tomar decisiones o ejecutar acciones de forma autónoma.
El documento recoge también la visión de distintos fabricantes – Check Point Software, Netskope, Samsung y Zscaler-, sobre los principales retos que afrontan hoy las organizaciones. El objetivo es ofrecer criterio y visión práctica a los responsables de seguridad y tecnología que deben adaptar sus estrategias Zero Trust a una nueva generación de riesgos y arquitecturas digitales.








