Check Point Research, la división de inteligencia de amenazas de Check Point Software, contabiliza 2.139 organizaciones afectadas entre abril y junio, un 33 % más que un año antes, mientras el número de grupos activos alcanza un máximo histórico de 93. El ransomware, por tanto, continúa evolucionando y, lejos de perder intensidad, se está repartiendo entre un número cada vez mayor de grupos.
Estados Unidos continúa siendo, con diferencia, el país que concentra un mayor número de organizaciones afectadas, aunque su peso ha descendido hasta el 42% del total. Canadá y Alemania representan cada uno el 5 %, mientras que Reino Unido, Italia, Francia y España concentran un 3 % de las víctimas cada uno.
El dato sitúa a España dentro del grupo de mercados europeos con una presencia significativa en las estadísticas globales de ransomware y pone de manifiesto la necesidad de reforzar las estrategias de prevención y protección frente a un ecosistema de amenazas cada vez más diversificado.
Grupos maliciosos
Uno de los datos que mejor refleja esta transformación es el número de operadores activos. Check Point Research ha identificado 93 grupos de ransomware durante el trimestre, frente a los 71 del primero, lo que supone un nuevo máximo histórico. Al mismo tiempo, los diez grupos principales han reducido su peso conjunto sobre el total de víctimas, pasando del 71 % al 57,6 %. El mercado del ransomware mantiene, por tanto, un elevado grado de concentración, pero la actividad se está extendiendo entre un número creciente de actores. Para las organizaciones, esta fragmentación implica enfrentarse a un ecosistema de amenazas más amplio y difícil de anticipar.
Qilin continúa encabezando la clasificación y suma su cuarto trimestre consecutivo como el grupo con mayor actividad. Durante el segundo trimestre registró 279 víctimas, aunque su actividad se redujo un 17 % respecto al trimestre anterior. Muy cerca se situó The Gentlemen, con 269 víctimas y un incremento del 62 %.
DragonForce, por su parte, ocupó la tercera posición con 140 víctimas, un 39 % más que en el primer trimestre. El comportamiento más llamativo corresponde a Cl0p, que prácticamente desapareció del ranking después de finalizar su campaña contra Oracle E-Business Suite: pasó de registrar 127 víctimas en el primer trimestre a únicamente dos entre abril y junio.
Papel de la IA y evolución del ransomware
Esta mayor diversidad de operadores coincide además con la aparición de nuevas herramientas que facilitan la puesta en marcha de campañas de ciberdelincuencia. El informe de Check Point Research apunta especialmente al papel de la inteligencia artificial, que está reduciendo las barreras de entrada para los atacantes y permite a grupos más pequeños acelerar determinadas fases de sus operaciones.
La evolución del ransomware también está modificando el modelo de extorsión. El avance de las estrategias de backup y recuperación está haciendo que el simple cifrado de los sistemas sea menos eficaz como mecanismo de presión. Ante esta situación, los ciberdelincuentes recurren cada vez más al robo y la publicación de información sensible, utilizando la amenaza de divulgar los datos como elemento central para forzar el pago.
Por sectores, los servicios empresariales son los más afectados y representan el 33 % de las víctimas identificadas por Check Point Research. Le siguen los sectores de bienes y servicios de consumo, con un 16 %, y la manufactura industrial, con un 12 %.
Para Sergey Shykevich, director de Threat Intelligence de Check Point Software, la principal señal de alerta no se encuentra únicamente en el volumen de ataques, sino en la facilidad con la que nuevos actores pueden acceder a capacidades que anteriormente requerían mayores recursos. “El hallazgo más importante de este trimestre no es el número de víctimas de ransomware, sino la rapidez con la que están cayendo las barreras de entrada”, señala. En este escenario, considera que un equipo reducido, apoyado por herramientas de IA y redes de afiliados, puede desarrollar una operación de ransomware sofisticada en un periodo relativamente corto.
La compañía prevé que esta tendencia se intensifique a medida que la IA acelere tanto el desarrollo de software malicioso como la creación de exploits. Esto podría traducirse en más grupos operando a mayor velocidad y con capacidad para alcanzar una escala superior.
Ante este escenario, Check Point Research reclama un cambio de enfoque por parte de las organizaciones. La estrategia debe evolucionar desde una seguridad fundamentalmente reactiva hacia un modelo basado en la prevención, con especial atención a la reducción de exposiciones explotables, la protección de las credenciales y la información sensible y la anticipación al uso de la inteligencia artificial por parte de los atacantes.
















