La protección de los dispositivos móviles sigue siendo una de las asignaturas pendientes. Según los cálculos de Kaspersky, el 40 % de los usuarios españoles señala que su smartphone es su dispositivo principal para acceder a la red, relegando al ordenador a un segundo plano. Sin embargo sigue faltando conciencia acerca de su necesaria protección y los usuarios creen que los dispositivos móviles no son atacados. Nada más lejos de la realidad: en el primer trimestre de este año se interceptaron y previnieron más de 2,67 millones de ataques basados en malware, adware o software móvil no deseado, y se descubrieron más de 306.000 paquetes de instalación maliciosos.
España, en línea con el mundo
El comportamiento de los usuarios españoles está alineado con la tendencia global, aunque con algunos matices. En fotos y vídeos personales, España (63 %) prácticamente iguala la media mundial (64 %) y en agendas de contactos incluso la supera ligeramente (57 % en España frente al 55 % global). Sin embargo, hay divergencias. Solo el 43 % de los españoles conserva su historial de chats en el móvil, frente al 46 % global. Un 34 % guarda documentos de identidad como el DNI o el pasaporte, muy por debajo del 41 % de media mundial. En cuanto a credenciales financieras y contraseñas de acceso, tanto a nivel global como en España, aparecen en un tercio de los dispositivos.
En el análisis de qué se guarda, un 54 % de los usuarios a nivel global confiesa que guarda datos relacionados con su trabajo mientras que en España esta cifra se sitúa en el 34 % para correos y mensajes de trabajo, a lo que se suma un 26 % que almacena historiales médicos y citas en su terminal.
Kaspersky alerta de la necesidad de que los usuarios no deben albergar únicamente en su smartphone su información valiosa, que debe ser protegida con contraseñas y contar con una protección completa. La compañía insiste en que un dispositivo móvil necesita la misma seguridad que un PC y recomienda, entre otras prácticas, activar los servicios de localización, configurar copias de seguridad automáticas, configurar la pantalla para que se bloquee inmediatamente después de apagarse impide que delincuentes accedan a la información si el teléfono es sustraído al descuido y siempre mantener el dispositivo seguro físicamente.
















