Okta ha firmado un acuerdo para adquirir Permiso Security, una startup especializada en Identity Threat Detection and Response (ITDR), con el que la compañía refuerza sus capacidades para detectar y responder a amenazas dirigidas contra identidades humanas y no humanas, consolidando una estrategia que sitúa la identidad en el centro de las operaciones de seguridad y del SOC moderno.
Aunque Okta no ha desvelado el importe de la operación, diversas fuentes, entre ellas TechCrunch, sitúan la adquisición en torno a los 200 millones de dólares.
El ITDR evoluciona hacia las identidades no humanas
La compra responde a la creciente importancia del ITDR en un escenario en el que los atacantes recurren cada vez más al robo de credenciales, el abuso de privilegios y el compromiso de identidades para acceder a los sistemas corporativos. A ello se suma el crecimiento de las identidades no humanas —como cuentas de servicio, claves API o tokens— y la aparición de agentes de inteligencia artificial con capacidad para acceder a múltiples recursos y ejecutar acciones de forma autónoma.
Fundada en 2020, Permiso Security se ha especializado en la protección de entornos cloud mediante el análisis del comportamiento de identidades privilegiadas y no humanas. Su plataforma permite detectar movimientos laterales, escaladas de privilegios y otros indicadores de compromiso que suelen pasar desapercibidos para las herramientas tradicionales de seguridad. En los últimos meses, además, la compañía había ampliado estas capacidades para proteger agentes de IA y detectar actividades maliciosas relacionadas con credenciales, tokens y accesos privilegiados.
Identity Threat Protection
Según explica Okta, la tecnología de Permiso complementará especialmente sus soluciones Identity Threat Protection, aportando una mayor capacidad para descubrir comportamientos anómalos y correlacionar eventos de identidad con el resto de señales del SOC. El objetivo es acelerar la detección y respuesta frente a ataques que utilizan credenciales legítimas para comprometer infraestructuras, una de las técnicas más utilizadas actualmente por los ciberdelincuentes.
La integración también reforzará la estrategia de Okta para proteger agentes de inteligencia artificial, una línea que la compañía presentó el pasado marzo con su propuesta para la denominada secure agentic enterprise. Este enfoque busca ofrecer visibilidad sobre los agentes desplegados en una organización, controlar qué recursos pueden utilizar y limitar las acciones que pueden ejecutar, aplicando los mismos principios de identidad y acceso que ya se utilizan con los usuarios.
La adquisición se suma a otros movimientos recientes de Okta en el ámbito de la seguridad de identidad, como la compra de Spera Security, especializada en Identity Security Posture Management (ISPM).
















