Okta cerró el segundo trimestre de su ejercicio fiscal 2027 con unos ingresos de 805 millones de dólares, un 10,6% más interanual y por encima de las previsiones del mercado. Unos resultados que, según Todd McKinnon, cofundador y CEO de Okta, reflejan la fortaleza de los dos pilares históricos de la compañía, Workforce Identity y Customer Identity, pero también una evolución de su propuesta hacia un escenario en el que la identidad adquiere un papel cada vez más relevante dentro de la estrategia de seguridad. Según explicó durante la presentación de resultados, “el uso emergente de la IA tanto por las organizaciones como por los actores de amenazas ha elevado aún más el papel que desempeña la identidad dentro de la postura de seguridad de una empresa”.
Ahora, las conversaciones que inicialmente surgen alrededor de la protección de la inteligencia artificial terminan ampliándose hacia proyectos de modernización de la identidad. Una dinámica que, tanto Okta como sus competidores quieren aprovechar para extender sus plataformas más allá de las identidades humanas y cubrir también identidades no humanas y agentes de IA.
Los nuevos productos ya generan el 30% de las contrataciones
Uno de los indicadores de esta evolución es el peso creciente de los nuevos productos de la compañía. En el segundo trimestre representaron aproximadamente el 30% de las contrataciones, con Okta Identity Governance como principal contribuidor.
El crecimiento también se está apoyando especialmente en las grandes organizaciones, al tiempo que el canal está desempeñando un papel creciente. Los partners participaron en las 20 mayores operaciones cerradas durante el trimestre y la mayor de ellas tuvo su origen en un socio.
Buena parte de la presentación de resultados estuvo dedicada a la seguridad de la IA y, en particular, a los agentes autónomos. “La identidad es el principal plano de control para proteger la IA”, aseguró McKinnon, quien considera que la posición de Okta como plataforma independiente puede permitirle trasladar a estos nuevos entornos la infraestructura de confianza que sus clientes ya utilizan para gestionar empleados y otras identidades. De hecho, el directivo destacó tres ventajas sobre las que Okta pretende construir esta estrategia: “distribución, amplitud de producto y neutralidad”.
Permiso amplía la propuesta de seguridad de identidad
La estrategia se refuerza además con la reciente adquisición de Permiso Security, especializada en detectar y mitigar amenazas relacionadas con identidades humanas, no humanas y agénticas en entornos multicloud. Okta prevé integrar su tecnología con Identity Threat Protection (ITP) e Identity Security Posture Management (ISPM).
“Okta tiene productos disponibles de forma general que ya están aportando valor real a nuestros clientes”, afirmó McKinnon al referirse a la seguridad de la IA. En su opinión, la fragmentación que empieza a caracterizar este mercado supone además una oportunidad: a medida que las empresas despliegan agentes sobre diferentes modelos, nubes, aplicaciones e infraestructuras, necesitarán una capa de identidad neutral capaz de trabajar entre todos esos entornos.
Previsiones para el ejercicio
En el apartado financiero, para el tercer trimestre Okta prevé un crecimiento de los ingresos del 10%, un aumento del current RPO de entre el 11% y el 12% y un margen operativo non-GAAP de entre el 24% y el 25%.
Para el conjunto del ejercicio fiscal 2027, Okta espera ahora aumentar sus ingresos entre un 10% y un 11%, con un margen operativo non-GAAP del 26% y un margen de flujo de caja libre de entre el 28% y el 29%.
McKinnon resumió la evolución de la compañía destacando “la fortaleza y durabilidad” de sus negocios de Workforce y Customer Identity y los primeros resultados de su estrategia alrededor de la IA. Una evolución con la que Okta busca mantener su negocio tradicional de identidad como base, mientras amplía progresivamente el perímetro que gestiona hacia las nuevas identidades de máquina y los agentes autónomos.
















